martes, 2 de octubre de 2012

Economía española para inexpertos


  Me surgió la posibilidad de colaborar en "El Ruido" y se me ocurrió sugerirle al dueño del bar hablar de economía, un tema tan de actualidad. Sólo pedí como condición que me dejara hablar lo que quisiera. “Adelante” me dijo, así que aquí estamos.

 Para empezar, quiero dejar una cosa clara, no tengo ni idea de economía y, aunque resulte presuntuoso decirlo, creo que tú, estimado lector tampoco tienes mucha idea. A partir de aquí, si quieres seguir leyendo te lo agradeceré, quizás lleguemos a estar de acuerdo. Y digo que no tengo ni idea de economía, a pesar de ser Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, con un Master en Finanzas. 

  A lo largo de toda mi formación me he tragado tochos infumables de economía, de premios Nobel que ahora salen en los medios diciendo cómo tenemos que salir de esta, sin nombrar por ningún lado que esta crisis no se parece a las crisis que se han vivido hasta ahora. Después de cuatro años leyendo mucho, escuchando muchas tertulias y viendo muchos programas de televisión, creo que tengo una ligera idea de lo que ha pasado, de lo que esta pasando y de lo que va a pasar. Procedo a narrar como me gustaría a mí  que me contaran lo que esta pasando.

 Imaginemos que el mundo es un grupo de amigos, un grupo de colegas, unos tienen más y otros tienen menos, como en cualquier grupo de amigos. Unos visten de Lacoste y otros visten de Primark. Mientras unos comen en el Txistu, otros se pillan un King-Ahorro. Por no hablar del coche que cada uno lleva. Partamos de la situación de ver a España como el amigo pobre, un amigo que ha estado vistiendo de Lacoste, comiendo en el Txistu y llevando un Ferrari a costa de sus amigos ricos (seamos sinceros, en todos los grupos hay gente que no paga los botellones y siguen viniendo con nosotros). En lugar de comprarse una camiseta en Primark, le pedía a otro dinero para comprarse un polo de marca (“en un mes te devuelvo el dinero sin falta”), en lugar de comer en un Burger King, comía en un restaurante lujoso con el dinero prestado (“esto en 15 días esta pagado”), en lugar de conducir un Seat Panda se compraba un Ferrari  (“cuando me salga el negocio y cobre te lo pago, sin falta”). 

  Sin darte cuenta,  te ves en el Txistu comiendo, vestido como un señor y un Ferrari aparcado en la puerta, pero sin dinero para pagarlo. Tus amigos se juntan y dicen: 
- “Mira este que bien vive y me debe pasta” 
- “Anda que yo,  le dejé dinero y llevo 3 meses sin recuperarlo” (seamos sinceros, cuando estamos reunidos todos hemos dicho “mira este, no paga un botellón y siempre tiene dinero para sus cosas”). 

  Llegados a ese punto, tus amigos se reúnen y dicen: 
- “A este no le damos un duro hasta que no nos de lo que le hemos prestado”.

  Ingenuo de ti, quedas con tus amigos para ir a cenar con diez euros, con la esperanza de que tus amigos te presten los quince euros que te faltarán. Ellos no te los prestan, se te queda cara de gilipollas y les dices:
- “Tíos, que soy yo, el de siempre, que soy España, siempre cumplo” 
- “Vale España, te pagamos esta cena, pero a las tres próximas no te vienes,empezarás a salir solo una vez al mes y antes de todo eso, me devolverás los 18 euros que te he prestado ahora” 
- "No eran 18, eran 15” 

   Y ellos, que otra cosa no, pero tontos no son (por eso empezaste a juntarte con ellos) te dicen: 

- “Eso era antes, ya no me fío de ti y vas a dar mas” 
    
    Qué remedio, si quieres seguir juntándote tendrás que dárselo.

   A las tres semanas vuelves a quedar con ellos, ya no vistes de Lacoste, no llevas el Ferrari (lo has tenido que vender para poder pagar lo que les debes) y en la cartera llevas ocho euros 

- “¿Dónde vamos?” 
- “Pues nosotros vamos a Casa Julián, veinticinco euros el cubierto, ¿te vienes?”  
- “ Es que no puedo, tengo solo ocho” 
- “Mira España, nos das mucha pena, eres uno de los nuestros, te has criado con nosotros desde siempre, y tú no te mereces esto, por qué no hacemos una cosa, nosotros te damos todo el dinero que tú quieras, vamos a rescatarte de esta vida de miseria que llevas y te vamos a cuidar. Eso si, no nos puedes negar que eres un poco derrochador, ¿a que no?. Tú déjanos a nosotros, fíate de nosotros, nosotros te vamos a decir donde tienes que gastar y donde no, donde te tienes que comprar la ropa y donde no, que nosotros sabemos lo que es bueno para ti, qué vas a saber lo que es bueno para ti, si te hemos dejado solo y mira como has acabado vestido de Primark, comiendo congelados y conduciendo el Seat Panda de tu padre.  

  Entonces tú, que durante diez años has estado viviendo de puta madre con el dinero de tus colegas, piensas: 

- "Tienen razón, estos tíos son buena gente y me quieren”.  
En lugar de pensar
- “Quizás esta gente no son tan buenos, quizás en mi juventud haya cometido fallos, pero no los voy a volver a cometer y si tengo que controlarme deba controlarme yo y no los demás, que ya soy mayorcito para hacerlo” pero no, tú haces caso a tus colegas, firmas lo que haga falta y te conviertes en su esclavo para toda la vida. Asumes que en los próximos botelleos vas a ser tú el que lleve las bolsas, eso es así, y va a ser así durante los próximos veinte años.

  Hasta aquí como yo veo la cosa, seguramente no se parezca en nada a la realidad o quizás si, pero dentro de cuarenta años, a mis nietos se la contaré así porque si se la cuento tal y como está siendo de verdad seguramente me tomarían por loco, porque señores esto es de locos.
                                                                                                                     
                                                                                                        Pedro J. Martínez 

1 comentario:

  1. Hola Pedro. Creo que partir de la base de que hemos vivido con el dinero prestado de los colegas es incorrecto. Hasta el año 2007, obviamente España se ha financiado, pero como el resto de países del mundo. La financiación es esencial y no estuvo por encima de la media europea hasta donde yo se. Como se puede ver en este gráfico (http://javiersevillano.es/Imagenes/BdEDeudaMillones.jpg) la deuda comenzó a crecer brutalmente a partir de finales de 2007 (y no antes), cuando exploto la burbuja inmobiliaria. La crisis fue mundial, y afecto a España más que al resto fundamentalmente por una mala planificación al centrar un porcentaje altísimo de la economía en la construcción, creando la burbuja.

    En conclusión, a mi parecer no se vivió con el dinero de otros, el problema fue una mala (o nula) planificación económica, lo que disparó la deuda a finales de 2007. Por esa crisis financiera se creo la crisis económica (sin contar la social, energética y medioambiental latente).

    Un saludo, Javi

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