miércoles, 10 de abril de 2013

Vivimos para que nos ‘enciendan’

Vivimos para que nos ‘enciendan’, no para que nos vayan ‘apagando’, no vale la pena ir encendiendo bombillas y que alguien vaya dándole martillazos una por una. Al contrario y por ende, todos deberíamos poner bombillas de alto consumo por donde pasemos y más, si ese camino realmente te fascina, te hace rebosar de alegría, te dan ganas de caminar y bordear hasta sus más secretos escondrijos. Si te las apagan, es como si te quitaran las piedrecitas que has ido poniendo a lo largo de él durante todo este tiempo, esas que han sido sumamente costosas de encontrar y de poner en su correcto lugar.

Yo no soy muy experta en eso de la electricidad, pero si sé que, cuando una bombilla se rompe, deja de funcionar y así, se quedará apagada para siempre. Puede pasar también que esa bombilla no dé la misma luz que al principio, de tanto tenerla encendida, todo el tiempo, sin haber nadie que la utilice con convicción, sin que nadie se sentara a leer un libro con ella, pues, se fundirá día tras día.

Todos queremos ver con claridad, que nos iluminen con sonrisas, con gestos, con detalles, que al fin y al cabo eso es lo que nos hace felices, ¿no?

                                                                                                                   Encarna Moreno

No hay comentarios:

Publicar un comentario