sábado, 14 de septiembre de 2013

Cómo conquistan los equipos a la chica

A raíz de una conversación que mantuvieron ayer Antonio Agredano y Chiqui Palomares, se me ocurrió plantearme cómo afrontan los equipos Champions la conquista del trofeo.  Y qué semejanzas tiene esta conquista, con la conquista de una mujer en una discoteca. Allá van. 

El Madrid va por la Décima como ese recién divorciado al que le han cambiado la música y el nombre de todos los bares. Muchos años fuera de acción. Todas las noches se ducha, se pone su mejor camisa, se echa su colonia más cara y se echa un condón en la cartera. Aunque todos sabemos, que esa presión siempre juega en tu contra. 

El Barcelona es ese guaperas que liga todas las noches. No le basta con eso, sino que necesita contarte sus horas de gimnasio, cómo le va siendo vegetariano y las ventajas de no probar gota de alcohol. Para él fallar una noche es un gran fracaso. Y se va a casa indignado, sin entenderlo. 

El Chelsea es ese amigo feo que no entiendes cómo, pero termina triunfando gran parte de las noches. Por pesado. Sus técnicas de ligue son un poco rudimentarias, pero las usa muy bien. No puedes perderle la pista, te distraes un segundo y ya te la ha levantado. 

El Arsenal es el amigo que quieres llevarte todas las noches de fiesta. Es el acompañante perfecto para acercarte a unas chicas. Cuenta chistes, parece buena persona, no las espanta, pero lleva mucho sin mojar. Le falta instinto asesino delante de portería. 




City y PSG son esos amigos que van con la tarjeta de crédito por delante. Su técnica para ligar es básicamente pagar cubatas y fantas a cualquiera que tenga escote. Ellos creen que algún día triunfarán, nosotros creemos que probablemente lo hagan, pero de momento no se han comido un colín. El tiempo y la tarjeta de crédito lo dirán. 

El Borussia es el nuevo guapo. Tímido, reservado y no muy agraciado hace unos años, de repente despunta como un tío gracioso y con cierto atractivo. Sabe sacarse partido y juega las cartas como mejor sabe. Tiene mucha más conversación que el resto de tíos del bar. 

La Juventus es aquel amigo que se pegaba fiestas memorables día sí y día también. Un día se echa novia y ella “lo castiga” a no salir. Tras romper con ella y superar el luto de la ruptura, empieza a dejarse ver más por las discotecas. Aunque quizás, como al Madrid, le falte todavía adaptarse a la nueva música. Intenta pasar más desapercibido que el otro divorciado, eso sí. 

El Bayern Munich es el tío que le levanta las tías al Barça. Es menos guaperas que él, pero le gana la partido siendo menos brasas. No intenta convencerte de los beneficios de tomar soja o de correr diez km por día. Muchas de las que se han cansado del Barça, empiezan a mirar con ojitos al Bayern: creen que pueden mantener otra relación duradera con él. 

El Manchester United es el amigo impredecible. Unas noches no sale, otras sale pero se recoge pronto, otras sale con mucha actitud y no se come un colín. En cambio, otras sale “de tranqui” y es el alma de la fiesta. Aunque es impredecible, siempre lo llamas, confías en que sea una buena noche para él. 

El Milan es todo lo contrario al Borussia. Se las llevaba a todas en el instituto, pero la genética y su desidia lo han convertido en un hombre poco atractivo. No ha conseguido adaptarse y lleva contando los mismos chistes desde hace años. Y mira que los amigos le decimos que haga ejercicio, que tire esa camisa pasada de moda, que se deje los malos hábitos, pero él no hace caso. 

El Atlético no suele salir, es casero y tiene bastantes problemas en casa. Aunque cuando sale, intenta olvidarse y derrocha actitud por los bares. Siempre sale con poco dinero de casa, pero aguanta hasta el final. 

El Valencia es el amigo tímido que siempre está ahí. Aporta poco, no molesta, tampoco liga mucho. Una vez pilló con una chica de buen ver y todavía se recrea contando aquella batallita. 

El Liverpool, Inter o Roma se echaron novia y desaparecieron. Se les espera por lo que han sido, pero deberán purgar estos años fuera de escena. 



                                                                                                                 Juanan Salmerón 

1 comentario:

  1. Me llama la atención la última frase del párrafo del Arsenal, es como una doble negación.

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