lunes, 24 de febrero de 2014

Y volvimos

Y volvimos.
Y ya.
¿Qué más se puede decir sobre el retorno?
Tuercas que parecen que no paran de girar,
que nunca llegan al tope,
hasta que un día
llegan.

Volvimos a los ojos desnudos
y las manos frías.
A la desesperación del calor debajo de la manta
a las sonrisas de medio lado meciendo los miedos en forma de cunas.
a las prisas,
a la brisa de media tarde en cunetas sin camino.

Volvimos a querer atrapar la confianza con la red que ya no se llena de mariposas,
Al querer ser.
Al querer poder.
Volvimos al querer, sin querer, y queriendo, pero sin lograrlo.

Ahora sólo somos mendigos
de las cenizas que nos quiera lanzar la primavera,
porque ya ha ardido todo lo que tenía que arder.

Y no, en este campo arrasado por miles de incendios
prendidos por cualquier pirómano
al que yo misma le presté mis cerillas,
ya no va a arder nada más.

Ni nada menos.

                                                                                                                   Mónica Alfonso

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