miércoles, 26 de marzo de 2014

Eh, tú, no seas soso

Todo empieza cuando ella, sí, ella, la que te gusta desde párvulos, te deja su agenda. Tú, avergonzado y sin palabras, la coges y no sabes bien qué hacer. Qué querrá, para qué me la da. 

- Eh, tú, escríbeme algo. 
- No sé qué poner – le dices tú con cara de pánfilo.
- Eres un soso. Todo el mundo ha puesto algo.

Jode. Te jode muchísimo que solo te haya hablado una vez en el curso y sea para decirte que eres un soso, que no sabes qué poner en esa agenda repleta de dibujos y fechas señaladas. ¿Cómo salir del aprieto? ¿Cómo ser original y escribir la mejor frase de todas? Fácil. No poner nada tuyo. Te has hinchado a ver películas y te sabes de memoria lo que dicen los protagonistas para ser tan guays. 

- Hakuna matata. Un verdadero héroe no se mide por el tamaño de su fuerza, sino por la fuerza de corazón. Vive y sé feliz, en tu mundo ideal. 

Y ya está, se la das y ella te sonríe. Le encanta tu frase y se la enseña a todas sus amigas. Has triunfado y para ello solo has tenido que adaptar frases de películas. Todo empieza ahí, en esa primera vez. 

Pero ese solo es el comienzo, una vez que usas frases de películas, no puedes parar. Es tan fácil quedar bien usando frases de películas que resulta adictivo. Inundaste Messenger con frases adaptadas, inundaste Tuenti o Fotolog y ahora copias frases en Twitter para quedar bien casi todos los días. Lo sabes, no pasa nada, todos hemos pecado con eso. 

Y es que, el cine es tan amplio que tiene una frase perfecta para cualquier situación. O eso nos creemos nosotros.

El cine, por supuesto, tiene muchísimas frases de amor que nosotros hemos ido usando a lo largo de nuestras vidas, como si fuésemos Jude Law en Alfie o Roberto Benigni intentando conquistar a su mujer. No todas las frases son oportunas ni quedan bien, “un buenos días princesa”, por ejemplo, solo queda bien si estás en un campo de concentración y consigues hablar por el altavoz durante unos pocos segundos, pero no es nada recomendable despertar todos los días a esa chica, que te mola y no te hace mucho caso, con un whatsapp que ponga eso. Hazme caso, me lo agradecerás. Como tampoco es nada recomendable decirle a tu pareja “amar significa no tener que decir nunca lo siento”. ¿Qué sentido tiene esa frase en la vida real? ¿De verdad crees que las relaciones son perfectas y a la primera cagada se debe romper? Yo creo que es más bien al contrario, una relación solo se sustenta con un lo siento a tiempo y sincero. O qué me dicen de Amelie y su “sin ti, las emociones de hoy sólo serían las envolturas muertas de ayer”. Nadie mola tanto como para soltarle eso a la persona que le gusta, eso solo sucede en una película francesa. 

Aunque también encontramos bastantes frases certeras sobre el amor en el cine. Una tan sencilla como buena es la que le suelta Melvin a Carol en Mejor imposible. Tú haces que quiera ser mejor persona. ¿Existe algo más sincero? Jack Nicholson estuvo mucho más acertado aquí que la anterior que antes mencionaba. Como también está certero Jim Carrey con su frase “Hablar constantemente no implica que estemos comunicándonos”. ¿A quién no le ha pasado? Eso sí forma parte, desde mi humilde opinión, del amor, intentar ser mejor y asumir que muchas veces no hay manera de entender a la otra persona, por mucho que pongáis de vuestra parte. 

Pero no solo encontramos frases que se han ido repitiendo y copiando en agendas referidas al amor, otras frases de cine intentan filosofar y llegarnos dentro. Y claro, no todas lo consiguen. Algunas las firmaría el mismísimo Coehlo y otras no tienen sentido, por mucho que se repitan. ¿Qué me dicen por ejemplo de Al Pacino diciendo que siempre dice la verdad, aunque mienta? No lo entiendo. Esta frase ni siquiera suena normal proviniendo de un mafioso cubano, imagina entonces siendo un murciano que intentan sorprender a sus amigos de Tuenti actualizando su estado. O esa magnífica frase que nos dejó George Lucas en Star Wars “No. No lo intentes. Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes". ¿Por qué diría esta frase? ¿Se siente orgulloso de ella? Yo lo que recomendaría es que no, que no intentes copiar esta frase en tu muro para quedar bien, mejor no lo hagas. Sobre este tema de intentarlo y fracasar, me parece mucho más apropiada la que podemos ver en Pequeña Miss Sunshine, aquella que nos dice que el verdadero perdedor es el que tiene tanto miedo que ni lo intenta. Qué sabrá George Lucas. Como ya os he dicho, mejor no hacerle caso. 

Otras, en cambio, intentan reflejar la sociedad con una sola sentencia. Una frase que lo resuma y contenga todo. Y, como pasaba antes, unas andan muy lejos de su propósito y otras se acercan bastante. Particularmente me quedo con dos, una la escuché hace poco en “La Gran Belleza” y decía algo así como que últimamente sólo escuchaba jazz etíope. Qué manera de desmontar tanto snobismo y estupidez con una frase que intenta pasar desapercibida. Y la otra, más conocida y escrita en estado de whatsapp: “Dentro de mil años no habrá ni tíos ni tías, sólo gilipollas”. Pues eso, toda la razón.

Aunque yo, si me permiten, rescataré de todo esta avalancha de frases, dos que me gustan especialmente. Una la decía Fonda en Doce hombres sin piedad: “Tengo una duda razonable”. Qué razón tiene. Duda de todo lo que te digan, duda de todo lo que parezca evidente y fórmate tu opinión propia. 

Y la otra, aplicable al amor, a la filosofía y a retratar la sociedad, se la decía un magnífico Al Pacino a su pupilo en Esencia de mujer: “Ante la duda, folla”.

Con el tiempo caí que esa era la frase que tendría que haberle escrito a la chica que me gustaba en su agenda. Lástima de haber visto la película tan tarde.





            Texto escrito por Juanan Salmerón para la web Dentro de la Sala

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